La Guardia Civil detiene a cinco colaboradores de Al Qaeda en País Vasco y Navarra


Prestaban apoyo logístico y financiero a la franquicia que actúa en el Magreb Islámico

La Guardia Civil detuvo ayer en el País Vasco y Navarra a cinco argelinos relacionados con una célula que realizaba labores de captación y financiaba a grupos de la red terrrorista de Al Qaida en el Magreb Islámico. A los arrestados se les ha incautado material informático, que incluye imágenes de contenido «yihadista».
Las detenciones, fruto de una laboriosa investigación que se ha prolongado durante tres años, según señalaron a ABC fuentes antiterroristas, tuvieron como escenario las localidades guipuzcoanas de Irún y Legorreta, así como los municipios navarros de Berriozar y Pamplona. Los arrestados son Mohamed Talbi, Hakim Anniche, Mounir Aoudache, Abdelghaffour Bensaoula y Ahmed Benchohra, con edades comprendidas entre los 36 y 49 años. Talbi hacía labores de captación entre los inmigrantes musulmanes de Navarra. La Guardia Civil, además, registró los domicilios y locales vinculados a los cinco argelinos, entre ellos dos carnicerías del barrio San Jorge, en Pamplona, donde se incautó de abundante material informático que los investigadores analizan. Entre este material figuran imágenes de contenido «yihadista» y otras en las que se enaltece el terrrorismo, así como manuales de adoctrinamiento, además de tarjetas de crédito y teléfonos móviles.
En el transcurso de las investigaciones, los agentes pudieron comprobar que estos cinco argelinos mantenían contacto con terroristas que operaban en otros países europeos, como Francia, Suiza e Italia. Se da la circunstancia de que la Policía desmanteló recientemente parte de la estructura que la célula tenía en este país mediterráneo.
Los detenidos, además de labores de captación, prestaban apoyo logístico y financiero a grupos terroristas que operan sobre todo en Argelia, y que pertenecen a la franquicia de Al Qaida en el Magreb Islámica (AQMI), una de las más activas de la «galaxia» terrorista impulsada por Osama Bin Laden y autora, entre otros muchos crímenes, del secuestro de los tres cooperarantes españoles. La complejidad del operativo movilizó a más de 150 agentes de la Guardia Civil, incluidos expertos en desactivación de explosivos y en ciberterrorismo. Las investigaciones siguen abiertas y no se descartan nuevas detenciones.