El PP saca de la invisibilidad a Policía Nacional y Guardia Civil en Catalunya

                  «Ya sabéis, discretos y sin uniforme». Durante los últimos cuatro años ha sido muy habitual que los policías nacionales recibieran esta consigna (siempre verbalmente, nunca por escrito) antes de participar en alguna operación en la calle. La instrucción generaba situaciones extrañas, sobre todo en acciones conjuntas con otros cuerpos como las redadas contra la prostitución en Barcelona en que, además de la Guardia Urbana y los Mossos d'Esquadra, participan policías nacionales de la Unidad contra las Redes de Inmigración y Falsedades Documentales (UCRIF). Así, mientras que los urbanos y los mossos iban de uniforme y acudían en coches y furgonetas con sus distintivos, los policías nacionales recibían la consigna de acudir de paisano, colocándose como mucho un chaleco de la Policía Nacional.

En la Guardia Civil se ha vivido una situación parecida. Oficialmente, nunca se comunicó el porqué de esa orden de invisibilidad. Fuentes del anterior equipo de la Delegación del Gobierno confesaron a este diario que la razón era no molestar al Govern del tripartito, algunos de cuyos socios entendían que la única policía que debía ser visible en Catalunya eran los Mossos d'Esquadra y no dudaban en expresar sus quejas si consideraban que la presencia de la Policía Nacional o la Guardia Civil era demasiado llamativa. También se pretendía evitar roces institucionales entre estos dos cuerpos de seguridad y los Mossos, que, recién desplegados en todo el territorio, recelan de cualquier acción que pueda dar a entender una invasión en sus competencias.

DISCURSO SONADO / Sin embargo, el Gobierno del Partido Popular ha decidido revertir esa situación. El cambio de estrategia ya lo anunció la nueva delegada del Gobierno, María de los Llanos de Luna, durante su discurso en la toma de posesión del nuevo jefe superior de la Policía Nacional, Agustín Castro. «Las fuerzas de seguridad del Estado no pueden ser invisibles para los catalanes», dejó caer la delegada en una alocución que no pasó inadvertida para los asistentes al acto, entre ellos, el conseller de Interior, Felip Puig.

De la nueva delegada es la idea de incrementar la «visualización» de la Policía Nacional y de la Guardia Civil en las calles de Catalunya, en coincidencia con las tesis que defiende el ministro del Interior, el catalán Jorge Fernández Díaz. Aunque no se ha dado ninguna instrucción escrita, aseguran fuentes de la delegación, sí se ha convenido con los mandos de las fuerzas de seguridad que hay que modificar actuaciones. Por ejemplo, que los agentes lleven el uniforme en aquellas operaciones que así lo requieran, algo que en los últimos años no se hacía.

«La Policía Nacional sufría una especie de clandestinidad. Los agentes tenían una espinita clavada» por culpa de la obligación de ocultarse, critican las mismas fuentes. Y los mecanismos para recuperar la imagen perdida, además de en el rescate del uniforme, se centrarán en «un mayor esfuerzo de comunicación para difundir sus servicios y sus trabajos». A ello se añadirá una iniciativa simbólica: incrementar la presencia en los actos oficiales y de representación, que también se habían dejado un poco de lado. La Delegación del Gobierno confía en que estas medidas agradarán a los alcaldes porque «aumentarán la percepción de seguridad» de la ciudadanía.

VUELVEN LOS 'ZETAS' / Las palabras de la delegada corrieron como la pólvora en las comisarías, donde muchos agentes preguntaban a sus superiores: «¿Podemos ya volver a salir con uniforme?» El primer resultado de la estrategia se percibe ya en calles y en carreteras, donde los vehículos con logotipos de la Policía Nacional, los conocidos como zetas, y los de la Guardia Civil han vuelto a verse después de años desaparecidos.

Sebastián Hernández, secretario general en Catalunya de la Confederación Española de Policía, aplaudió el cambio de estrategia y denunció que durante estos años «se ha intentado arrinconar a la Policía Nacional». «Se nos vetaba la actuación en uniforme», dijo.

Ese cambio de estrategia preocupa -y mucho- en la Conselleria d'Interior, donde se teme que esto sea solo el aperitivo de una ofensiva del Gobierno español para recuperar competencias en materia de seguridad que han pasado a los Mossos. Fuentes de Interior señalaron que se confía en que la delegación del Gobierno «respetará el marco competencial que tienen la Policia Nacional y la Guardia Civil en Catalunya».

Fuente: elPeriódico.com