D. Juan Carlos Rodríguez Ibarra

(Político, Profesor de la Facultad de Educación de la Universidad de Extremadura, ex Presidente de la Junta de Extremadura).

Biografía: Nacido el 19 de enero de 1948 en Mérida (Extremadura, España), es el ex-Presidente de la comunidad autónoma de Extremadura, diputado de la Asamblea por Badajoz, Secretario General del PSOE de Extremadura, Secretario Ejecutivo de la Comisión Ejecutiva Federal del PSOE y Profesor en comisión de servicios por asuntos políticos del Departamento de Filología Hispánica de la Universidad de Extremadura con destino en la Facultad de Educación de Badajoz.
Estudió el bachillerato en el Colegio de Los Salesianos de Mérida y Magisterio en Badajoz. Se licenció en filología moderna (francés) en la Universidad de Sevilla. En 1974 inició la docencia como profesor no numerario en la Escuela de Formación del Profesorado de Badajoz. En 1985 pasó a ser Profesor Titular de Escuela Universitaria en dicho centro hasta que se convirtió en la Facultad de Educación.
La Universidad Nacional de Córdoba en la República Argentina, le otorgó el título de "Doctor honoris causa", el 16 de septiembre de 2003, el cual recibió de manos de rector de la Casa de Trejo, Jorge González, en un acto realizado en el Salón de Grados del Rectorado Histórico de la Universidad Nacional de Córdoba, el 17 de abril de 2007.
Está casado con Leonor Godoy y tiene una hija. Al parecer en la actualidad se haya separado de su ex mujer.
Compromiso político
De padre republicano, Rodríguez Ibarra inició su actividad política de estudiante en la Universidad de Sevilla. Inicialmente, en los años sesenta, perteneció a un pequeño grupo izquierdista, en el que trató de integrar a Alfonso Guerra, a la sazón militante del PSOE en la clandestinidad. Finalmente fue él quien se sumó al PSOE. De entonces proviene su gran amistad personal con Alfonso Guerra, quien luego sería el número dos del socialismo español, junto con Felipe González. En esos años se implica en la lucha contra la dictadura franquista, adquiriendo un compromiso político que le llevará a participar activamente en la reorganización del PSOE en Extremadura.
Convencido por Alfonso Guerra forma parte de las listas a las Cortes Generales, siendo elegido diputado por Badajoz en las elecciones de 1977, revalidando su escaño en 1979. Se le considera encuadrado en el llamado sector "guerrista", ideológicamente socialdemócrata de izquierdas. No obstante su acción política siempre se ha caracterizado por el realismo, anteponiendo los intereses de Extremadura a la disciplina del partido. No dudó en encabezar la lucha ciudadana por la paralización del proyecto de construcción de la central nuclear de Valdecaballeros. La reclamación ciudadana de esta paralización es considerado como uno de los primeros símbolos de la identidad regional.
Dentro de la generación política de la transición española, es uno de los políticos más carismáticos, merced a sus seis victorias electorales.
Presidente de la Junta de Extremadura (1982-2007)
Fue presidente de la preautonómica Junta de Extremadura desde el 20 de diciembre de 1982, en que fue elegido gracias a dos votos tránsfugas de dos militantes de UCD, concejales y miembros del ente preautonómico los señores Juan Gordillo Garlitos y Agustín Aretio Quiñones, a pesar de que ambos horas antes del pleno habían expresado "su incondicional apoyo a la candidatura del centro y de la derecha, llevada por Juan Bazaga Sánchez, hasta entonces presidente en funciones". Ambos fueron expulsados del partido en manifestación hecha pública por el adjunto a la presidencia de UCD, Luciano Pérez de Acevedo. El 25 de enero de 1983 se aprobó el Estatuto de Autonomía para Extremadura y el 8 de junio de 1983 fue elegido Presidente de la Junta de Extremadura. Desde esa fecha lleva desempeñando el cargo durante seis legislaturas consecutivas (1983, 1987, 1991, 1995, 1999 y 2003). Cuando fue elegido presidente de la Junta Regional de Extremadura preautonómica, el 20 de diciembre de 1982, era simultáneamente diputado por Badajoz en el Congreso de los Diputados.
El 25 de febrero de 1983 se aprueba el Estatuto de Autonomía de Extremadura, convocándose elecciones autonómicas para el 8 de mayo del mismo año. Rodríguez Ibarra presentó su candidatura para concurrir a las elecciones a la Asamblea de Extremadura, comicios en los que obtuvo el escaño de diputado autonómico, y además, la Presidencia de la Junta de Extremadura, amparado en una mayoría absoluta que le permitió gobernar en solitario.
Revalidó su cargo (y las mayorías absolutas) en las elecciones de 1987 y 1991, pero en 1995 tuvo que gobernar en minoría al perder su mayoría absoluta, la cuál recuperó en 1999 y más ampliamente en 2003 en que concurrió a las elecciones coaligado con los regionalistas de Coalición Extremeña PREx-CREx. Desde 1988 es Secretario General del PSOE de Extremadura, siendo reelegido en sucesivas ocasiones.
A lo largo de su gestión, ha liderado una profunda transformación en Extremadura que ha contribuido a situar la región en cotas de crecimiento y desarrollo económico que permiten a los extremeños converger con las diferentes indicadores económicos europeos a un ritmo superior al de la media española, superando la evolución que están experimentando regiones de tradición industrial como Cataluña y el País Vasco, y situarse entre las regiones europeas con mayor índice de emprendedores.
Son numerosas las iniciativas que han hecho posible estos avances; apoyo a la modernización de los sectores agrícola y ganadero, desarrollo de una política industrial inexistente hasta entonces, ampliación de la oferta universitaria, creación y potenciación de centros tecnológicos y organismos de coordinación del I+D, estrategia de sociedad de la información, informatización del sistema educativo, despliegue de banda ancha por toda la región; siendo la más reciente, la puesta en marcha el Gabinete de Iniciativa Joven que apoya apuestas empresariales innovadoras.
Ha tenido gran repercusión exterior las iniciativas de sus gobiernos en el campo de las nuevas tecnologías, donde propugnó la fabricación del biscúter como solución a los problemas del transporte nacional.
Durante los últimos años de su mandato fue uno de los protagonistas de la polémica que envolvió al proyecto de la refinería Balboa, propiedad de uno de los empresarios más influyentes de la región, su amigo y padrino de su hija Alfonso Gallardo. A pesar de las críticas de los grupos ecologistas, de las asociaciones de agricultores de la comarca de Tierra de Barros y de parte de los propios habitantes de la comarca, y también de las críticas por parte de los organismos de la UE encargados de la preservación del medio ambiente, Ibarra ha seguido dando su apoyo al proyecto. Algunas críticas referentes a la refinería son: el impacto ambiental en una región tradicionalmente dedicada a la agricultura y con potencial de turismo rural, la necesidad de construir un oleoducto de 200 km que atraviese la provincia de Huelva, la desaparición del petróleo a medio plazo, apoyo de una energía no renovable en perjuicio de las renovables, dificultades técnicas de diversa índole, la necesidad inevitable de aumentar el tráfico de barcos petroleros en zonas protegidas de la costa, etc. Desde el inicio de la polémica no se produjo ningún encuentro entre la PCRN (Plataforma Ciudadana Refinería No), principal opositora al proyecto, y los presidentes de la Junta Rodríguez Ibarra y Fernández Vara, a pesar del interés que dicha plataforma mostró por entrevistarse con ellos.
Durante la visita del Presidente de la República Portuguesa, Dr. Jorge Sampaio, a Extremadura, realizada el 5 de noviembre de 2002, fue condecorado con la Gran Cruz de la Orden del Infante Don Henrique, máxima distinción que Portugal concede a personalidades extranjeras. El 22 de abril de 2004 recibió el Premio Europeo a la Innovación Regional, en su modalidad de Sociedad de la Información, concedido por la Comisión Europea a Extremadura por el Proyecto gnuLinEx.
Retirada de la política
El 19 de septiembre de 2006, anunció que no concurriría como cabeza de lista del PSOE a la Junta de Extremadura en los comicios del 27 de mayo de 2007. Guillermo Fernández Vara, consejero de Sanidad y Consumo en los últimos gobiernos de Ibarra, le ha sustituido como cabeza de lista por el PSOE. Su último mitin en calidad de presidente de la Junta de Extremadura lo daría el 25 de mayo de 2007 en Zafra junto a María Antonia Trujillo y Guillermo Fernández Vara. El 27 de mayo de 2007, las urnas dieron a Guillermo Fernández Vara como vencedor de las elecciones, sucediendo a Rodríguez Ibarra en la presidencia de la Junta de Extremadura.
Ibarra se jubiló por voluntad propia tras un problema cardíaco que tuvo anteriormente. Renunció a todos los beneficios del cargo, entre ellos la paga por la jubilación de la Junta ya que, como funcionario de carrera, tenía la suya anterior a cuando entró en política.
En enero de 2008 se incorpora a su plaza de Profesor Titular de Escuela Universitaria en la Facultad de Educación (con sede en Badajoz) en el área de Lengua Española en el Departamento de Filología Hispánica y Lingüística General de la Universidad de Extremadura. El primer contacto con los alumnos lo tuvo en una conferencia sobre las competencias de las cuencas hidrográficas en la asignatura "Didáctica de las Ciencias Sociales". En su primera intervención empezó señalando que "No hay una variación significativa entre los alumnos que dejé hace más de 20 años y los que me he encontrado hoy", lo que resulta sin duda paradójico ya que hasta ese momento no había tenido contacto con los alumnos.
En 2008, con motivo del 25 aniversario de la aprobación del Estatuto de Autonomía de Extremadura, el presidente extremeño Guillermo Fernández Vara le otorga de forma extraordinaria la Medalla de Extremadura, que le fue entregada en el acto conmemorativo celebrado en la Asamblea de Extremadura el 21 de mayo de 2008.
En 2010, la Asociación de Usuarios de Internet le hizo entrega del Premio especial a la Trayectoria Personal por su trabajo en defensa del software libre y los derechos digitales de los ciudadanos. Fue la primera vez en 12 años que el premio iba a parar al ámbito político.